miércoles, 1 de junio de 2011

En qué grado crees que afecta la radiación a los habitantes en Japón?

La fuga radiactiva en la central de Fukushima ha alarmado a la población sobre las consecuencias que provocaran en la salud de los habitantes de esta ciudad, el gobierno japonés ha reconocido que el escape puede causar daños graves en la población, como el desarrollo de varios tipos de cáncer y los expertos temen que esta radiación puede llegar a los alimentos.
No sólo el peligro de la radiactividad está en inhalarlo a través de los pulmones, sino que también es posible que llegue a los alimentos si llueve.
En este caso, las lluvias harán que la radioactividad contamine el agua y el suelo con lo que afectara directamente a los animales ya las cosechas
Cuanto mayor sea el nivel de radiación, y mayor el tiempo de exposición, mayor es el riesgo. Los cánceres más comunes que se suelen desarrollar a largo plazo en estos casos son los de tiroides, de huesos o leucemia.
La radiactividad provoca que se rompan los vínculos entre los átomos y las moléculas que forman nuestros tejidos. En este punto, el cuerpo responde intentando reparar el daño, pero a veces es tan severo que es imposible. Las zonas más vulnerables del cuerpo son las células que recubren el intestino y el estómago, así como los glóbulos que producen células en la médula espinal.
El riesgo de cáncer es mayor a largo plazo. Normalmente cuando las células alcanza su fecha de caducidad, mueren, pero con el cáncer las células pierden esa facultad y continúan dividiéndose de manera incontrolada.
Además del cáncer, la radiactividad es peligrosa porque puede provocar también cambios o mutaciones en el ADN que luego pueden provocar cáncer. Además, estas alteraciones podrían heredarlas los hijos, lo que llevaría a deformidades en generaciones futuras, como puede ser cabezas o cerebros más pequeños, ojos pobremente formados, lento crecimiento o dificultades en el aprendizaje.
La exposición a la radiación puede provocar diferentes síntomas, según los expertos. Los más inmediatos, horas después, son las náuseas y los vómitos, que luego pueden ser seguidos por diarrea, dolores de cabeza y fiebre.
 Sin embargo, pasadas unas semanas aparecen otros síntomas más serios de daños internos en órganos.
También afecta a la reproducción. En este caso, afecta más a las mujeres que a los hombres, porque los espermatozoides se regeneran cada 90 días, mientras que los óvulos están en los ovarios toda la vida.
El colectivo más vulnerable son los niños y los fetos, ya que ellos están en fase de crecimiento, y sus células se están dividiendo continuamente.
Mientras el cuerpo humano puede reparar las alteraciones en el ADN, solo si estas reparaciones se producen más rápidamente que lo que tardan las células mutadas en replicarse, la persona estaría a salvo.
En el caso de los menores, sus células se multiplican a un ritmo más rápido que en los adultos, por lo que los expertos coinciden en que el riesgo es mayor.
La radiactividad puede considerarse un fenómeno físico natural por el cual algunos cuerpos o elementos químicos, llamados radiactivos, emiten radiaciones que tienen la propiedad de impresionar placas fotográficas, ionizar gases, producir fluorescencia, atravesar cuerpos opacos a la luz ordinaria, etc. La radiactividad es una propiedad de los isótopos que son "inestables", es decir, que se mantienen en un estado excitado en sus capas electrónicas o nucleares, con lo que, para alcanzar su estado fundamental, deben perder energía. La radiactividad se aprovecha para la obtención de energía nuclear, se usa en medicina (radioterapia y radiodiagnóstico) y en aplicaciones industriales (medidas de espesores y densidades, entre otras).
La radiactividad puede ser:
  • Natural: manifestada por los isótopos que se encuentran en la naturaleza.
  • Artificial o inducida: manifestada por los radioisótopos producidos en transformaciones artificiales.


Equipo :
Julieta Mancilla
Eulogio Guevara
Oscar Martinez
Reynaldo Tamez